La dirección de mi trabajo es siempre la de encontrar y reconectarnos con el potencial creativo que somos; con nuestra autenticidad.

La base de este trabajo se asienta sobre lo que yo llamo, el «Paradigma del SÍ«. Para ello, trabajamos en poner toda nuestra atención y energía en aquello que queremos construir.

El trabajo consiste en transitar las olas emocionales para que se liberen y evolucionen. Este, es precisamente, el camino de la transformación y del empoderamiento; el cual permite, que nuestro potencial se despliegue.

El propósito último de esta transformación individual toma un sentido social, pues, desde esa versión mejorada; podemos también entregar lo mejor de nosotros y de nosotras al mundo.